¿La politica de Obama resolverá los problemas de los inmigrantes?

Escrito por Henry Mel

27 marzo, 2015

Obama sobre la inmigración fueron impugnadas por el juez de Texas, Andrew Hanen, que argumentó que el presidente sobrepasó sus poderes presidenciales cuando realizó amplios cambios al Sistema de Inmigración sin la aprobación del Congreso.

El caso se ha transformado en una batalla legal y política ya que los abogados de la Casa Blanca anunciaron que apelarán la decisión de juez, amenazan cerrar el Departamento de Seguridad Nacional para impedir que las acciones del gobierno puedan aplicarse.
Pero, más allá de este ciego combate político entre demócratas y republicanos, ¿qué ocurrirá con los once millones de inmigrantes indocumentados que actualmente viven en Estados Unidos si las medidas del Ejecutivo son implementadas? ¿Tendrán algo de paz y un camino hacia la obtención de la ciudadanía? ¿Estarán habilitados finalmente para transformarse en residentes legales permanentes? Desafortunadamente, ni la política de Obama ni ninguna ley del Congreso tiene la intención de resolver este problema.

Comprender la política del gobierno de Obama

 

1. No hay Tarjetas Verdes [comprobante de residencia legal] ni Ciudadanía, solo alivio temporario de la deportación.

De acuerdo con la Casa Blanca: “El Presidente está también actuando para controlar a aquellos inmigrantes indocumentados que han vivido en EE.UU. por más de cinco años y son padres de ciudadanos o Residentes Legales Permanentes. Registrándolos y chequeando sus antecedentes criminales y en la seguridad nacional, millones de inmigrantes indocumentados comenzarán a pagar sus impuestos y temporariamente permanecerán en los EE.UU. sin temor a la deportación por tres años, por única vez. El DHS (Departamento de Seguridad Nacional) también está expandiendo la existente política de Acción Diferida para los Niños Arribados (DACA en inglés) solo a aquellos individuos que fueron traídos a este país como criaturas (“DREAMers”) si ingresaron antes del 1 de enero de 2010, más allá de qué edad tengan hoy. Yendo más lejos, la política DACA también está garantizada por tres años”1. Esto significa que la política de Obama no ofrece ninguna posibilidad de que los inmigrantes se transformen en residentes legales o en ciudadanos americanos. Lo que han hecho es expandir el DACA (el programa existente que libera a los jóvenes estudiantes de la deportación), haciéndolo renovable cada tres años en vez de los dos actuales, y eliminan la edad máxima. Esto incluiría potencialmente 270,000 nuevos jóvenes estudiantes en el programa. Además. esta política también crea un nuevo programa para padres de ciudadanos o residentes legales (DAPA), que les permite trabajar por tres años, pasan el chequeo de antecedentes criminales y pagan impuestos. Aunque muchos inmigrantes podrán presentarse para luchar por su chance de tener un permiso de empleo, y ser temporariamente liberados de la deportación, los problemas con este enfoque son muchos. Primero, es una medida temporaria y puede ser revocada en cualquier momento por cualquier presidente. Así, si el presidente cambia, los programas también podrían cambiar. En este caso, millones de inmigrantes podrían ser deportados ya que la Seguridad Nacional ya tendría toda la información en su base de datos. Segundo, parte de un nivel muy por debajo de lo que los inmigrantes pudieran esperan de un gobierno, luego de décadas: no más derechos de residencia de largo plazo, en su lugar

2. Golpear sobre los inmigrantes en la frontera

“La política del Presidente aumenta la posibilidad de que cualquiera que intente cruzar la frontera ilegalmente será detenido y devuelto. Continuando el aumento de recursos que reducen efectivamente el número de niños no acompañados que cruzan la frontera ilegalmente este verano, las acciones presidenciales también centralizan el comando y el control de seguridad para continuar golpeando sobre la inmigración ilegal”2.

Este es el otro lado de la política del gobierno Obama: favorecer ciertos grupos de inmigrantes para facilitar golpear sobre otros grupos, en este caso, cualquiera que haya cruzado la frontera recientemente o intente hacerlo en el futuro. Bajo el gobierno de Obama, los recursos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dedicados a seguridad en la frontera sudoeste son los más altos de todos los tiempos. Actualmente, hay 3.000 agentes adicionales de la Patrulla de Frontera a lo largo de todo el límite. Adicionalmente, desde 2008, se han duplicado las cercas fronterizas, drones y sistemas de supervisión terrestres, reduciendo a la mitad a quienes cruzan la frontera3. Pero Obama quiere incrementar este esfuerzo aún más. En lugar de reducir las razones por las que mexicanos y centroamericanos vienen a EE.UU. (que tiene mucho que ver con el imperialismo estadounidense), Obama quiere prevenir el cruce de la frontera a través de la fuerza. Las consecuencias serán desastrosas. Más y más inmigrantes serán arrestados y deportados, incluso asesinados en las manos de la administración Obama.

3. Aumento de las deportaciones y la politica de represión

 “La política presidencial se enfoca en la deportación de personas que amenazan la seguridad nacional y pública. Ha dirigido su esfuerzo sobre la inmigración a localizar a cualquier sospechoso de terrorismo, criminales violentos, miembros de bandas y quienes cruzaron recientemente las fronteras como las primeras prioridades en la lista de deportación”4.

Estas medidas clarifican que el gobierno Obama quiere mostrar como “criminal” a todos los que crucen la frontera sudoeste (por ejemplo, comparándolos con terroristas y miembros de bandas) y, por lo tanto, una de la prioridades para ser deportado. ¡Esto es absurdo! La mayoría de la gente que intenta cruzar la frontera está huyendo de la pobreza y la violencia en sus países: no son criminales sino víctimas de crímenes. Mucho de ellos son mujeres y niños, como los miles de niños centroamericanos que cruzaron la frontera el último verano, luchando por sus vidas. El verdadero crimen es arrestar y deportar a estas personas, sabiendo que pueden no sobrevivir. A pesar de la actitud de la policía hacia los latinos, Obama está intentando “vender” su iniciativa como progresiva, dado que termina con el odiado Programa Comunidades Seguras, que alentaba la co-de inmigración para detener y deportar a los inmigrantes indocumentados, y lo reemplaza con un nuevo programa llamado PEP[5], que supuestamente alcanza solo a los criminales.
El problema es que la policía continuará reuniendo información y huellas digitales de los inmigrantes, y esta información puede ser usada contra los inmigrantes indocumentados en cualquier momento, ya que toda medida temporaria (que no es una ley) puede ser fácilmente cambiada en el futuro. Otro tema es que los inmigrantes que cometieron delitos menores pueden también transformarse en “blancos” bajo el nuevo programa, ya que podrían ser considerados amenazas a la “seguridad pública”.
Obama también quiere acelerar los procesos judiciales contra los inmigrantes haciendo que el Departamento de Justicia trabaje más estrechamente ligada a la Seguridad Nacional para identificar y deportar a los recientes “inmigrantes ilegales”, “amenazas a la seguridad pública” y “criminales”. Esto aumentará significativamente las detenciones y deportaciones, ya que los inmigrantes son constante e injustamente acusados de crímenes que no han cometido, debido a las prácticas racistas de la policía y el sistema judicial.

4. Más impuestos para los inmigrantes y más ganancias para las grandes empresas

Una de las principales razones que impulsan la p0lítica del gobierno Obama para los inmigrantes es que comprendió que los inmigrantes pueden ayudar a crecer a la economía capitalista pagando más impuestos a los gobiernos federal y estaduales: “(…) la política del gobierno expandirá la base contribuyente del país en millones de personas y miles de millones de dólares. Los individuos potencialmente elegibles para acciones diferidas bajo la política del Ejecutivo están ya en el país, y lo han estado por muchos años. Proveen a sus familias, igual que los ciudadanos americanos. Muchos ya integran la fuerza de trabajo y contribuyen con impuestos locales, estaduales y federales. Pero aproximadamente dos tercios de ellos no pagan actualmente impuestos. El Presidente está cambiando esto, asegurando que estos individuos tengan la posibilidad de pedir un permiso de trabajo y pagar impuestos”6.

La creación de una camada de inmigrantes que tengan permiso de empleo y paguen impuestos incrementará la competencia por empleos dentro de la fuerza de trabajo y, también entre trabajadores inmigrantes y nativos (por ejemplo ciudadanos estadounidenses), lo que presionará hacia abajo todos los salarios. Las compañías que mayormente emplean el trabajo de inmigrantes indocumentados, en sectores tales como agricultura, limpieza, construcción y servicio de alimentos rápidos, tendrán acceso a mano de obra barata, ya que cerca de 7.000.000 de inmigrantes permanecen completamente “ilegales”. Estos inmigrantes solo conseguirán los empleos peor pagos, y enfrentarán aún más presión que antes para aceptar condiciones precarias de trabajo por temor a perder sus empleos y ser deportados. De esta forma, esas compañías pueden volverse aún más competitivas, con menores gastos en salarios y más en “inversiones”. Los inmigrantes que consigan sus permisos de trabajo irán de ese modo a encontrar mejores empleos que los indocumentados, pero aumentará la competencia con los trabajadores nativos, ya que las empresas que emplean mayoritariamente trabajadores nativos comenzarán a buscar trabajadores inmigrantes calificados que estén dispuestos a aceptar salarios más bajos para hacer el mismo trabajo. Al final, las empresas serán las que van a ganar, ya que podrán aumentar sus ganancias enfrentando un sector de trabajadores contra otros. Los trabajadores en general perderán, ya que el salario promedio tenderá a bajar.


La reforma inmigratoria que nunca ocurrió

Tal como lo vemos, la política del gobierno de Obama no resolverá los problemas que afectan las vidas de millones de inmigrantes indocumentados en EE.UU. Ellos aún deberán sufrir la inestabilidad, el temor a la deportación, inseguridad laboral, bajos salarios y falta de acceso a los servicios públicos. La mayoría de los inmigrantes indocumentados creyeron lo que Obama afi rmó en 2008, cuando dijo que el sistema de inmigración de EE.UU. estaba quebrado. Entonces prometió impulsar un amplio plan de reforma inmigratoria.

Ya han pasado 7 años y ninguna reforma amplia se ha hecho. En este punto, algo debe quedar claro: tal reforma no se hará porque no hay acuerdo entre los demócratas y los republicanos sobre una ley de reforma inmigratoria. La inmigración ha sido un problema largamente irresuelto para la clase gobernante de EE.UU. Demócratas y republicanos reflejan diferentes sectores de esta clase, que serán impactados de modo diferente por cambios en el sistema de inmigración, por eso tienen diferentes tácticas sobre cómo resolver el problema, pero no en dar beneficios parciales a algunos grupos de inmigrantes.

Lo que los demócratas y republicanos acuerdan es que no quieren conceder “tarjetas verdes” a todos los inmigrantes indocumentados que viven actualmente en EE.UU. y en que no quieren más inmigrantes ilegales cruzando la frontera. Por eso, están unidos sobre todas las medidas represivas contra los inmigrantes, tales como las deportaciones, fortaleciendo la frontera sudoeste e implementando chequeos electrónicos en el empleo. En lo que no tienen acuerdo es sobre las tácticas de qué hacer con los inmigrantes que ya están aquí. Los republicanos dicen: “hagamos su vida más difícil, dejémoslos indocumentados, y cuando sea posible deportémoslos”.
Los demócratas dicen: OK, deportemos algunos de ellos, pero ya que parte de ellos han estado aquí por más de cinco años, hagamos que pasen por un control de antecedentes, que paguen impuestos y así ayuden al crecimiento económico. La verdad es que ninguno de estos caballeros está genuinamente preocupado por la vida y el bienestar de los inmigrantes. Su primer interés y preocupación es cómo mejor explotar su fuerza de trabajo para aumentar las ganancias de las empresas del país, y ganar la mayor cantidad de votos latinos en el
proceso.


Por un movimiento de inmigrantes independiente de Obama y el partido demócrata!

La promesa de obama de una amplia reforma inmigratoria se hundió en la falsa democracia que gobierna los Estados Unidos. El Senado, la Cámara de Representantes, el Sistema Judicial y la Presidencia: ninguna de estas instituciones fue capaz de impulsar cualquier progreso real para dar un camino a la ciudadanía para millones de inmigrantes.
Esta es la prueba de que cualquier avance significativo para los trabajadores inmigrantes no vendrá de la mano de los demócratas y republicanos, o de las instituciones que ellos controlan. Tendrá que provenir de nuestra propia lucha.
Para luchar por nuestros derechos, necesitamos construir un movimiento que sea independiente del gobierno Obama y del partido demócrata,
y que no tenga ilusiones en las maniobras parlamentarias que tanto demócratas como republicanos hacen la mayoría de las veces.
Una plataforma para construir ese movimiento debería incluir las siguientes demandas:

 ¡Paremos las deportaciones y la represión contra los inmigrantes!

Obama y el Departamento de Seguridad Nacional deben parar todas las iniciativas de reforzar el control en la frontera sudoeste, como la construcción de vallas, el uso de drones, el aumento de las patrullas de frontera. Basta de procedimientos de deportación contra trabajadores, niños y refugiados que huyen de la violencia en sus países. Liberación de los inmigrantes de las prisiones y centros de detención. Paremos la brutalidad policial y la colaboración entre la policía, las agencias de control de inmigrantes y los controles de e-mails en los trabajos. 

¡Inmediata legalización para todos! 

Todos los inmigrantes que tienen voluntad de vivir y trabajar en EE.UU. deberían tener garantizada su residencia permanente (Tarjeta Verde) y, para aquellos que lo deseen, el derecho de transformarse en ciudadanos estadounidenses. Plenos derechos para todos los inmigrantes: autorización para trabajar, sindicalizarse, acceder al servicio de salud, vivienda, servicios sociales, todos los niveles de educación, y reconocimiento familiar.

¡Paremos la política imperialista de EE.UU. en el exterior! 

Denuncia del imperialismo de EE.UU. como la principal causa de la inmigración: basta de guerras, intervenciones militares y acuerdos económicos como el NAFTA, CAFTA y Asociación Transpacífica. Basta de destrucción del medio ambiente por parte de las corporaciones. Fin a la “guerra contra la droga” en México. Perdón de todas las deudas de los países del tercer mundo con EE.UU. Desmilitarización y apertura de la frontera EEUU/México. 

¡Unidad de los trabajadores inmigrantes (documentados o no) y nativos!

Unidad de todos los trabajadores para combatir por sus derechos a través de estatutos legales, salarios dignos, mejores condiciones de trabajo y beneficios para todos los trabajadores. Por el derecho de sindicalización, de formar partidos políticos y votar. Unidad de los trabajadores, sin fronteras. Por sindicatos clasistas, combativos, democráticos, independiente e internacionales!

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Escrito por Henry Mel

27 marzo, 2015

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