A los militantes del FIT y a todos los luchadores

Escrito por pstu

18 noviembre, 2016

El movimiento obrero y el pueblo argentino sufren un fuerte ataque de las patronales y el Gobierno, con la complicidad de las principales direcciones sindicales y de la oposición patronal.
La necesidad más urgente es lograr la mayor unidad para enfrentar ese ataque hasta derrotarlo, derrotando al mismo tiempo los planes del gobierno actual, y la tregua que le otorgan el conjunto de los partidos patronales y la CGT. Todos ellos acompañan su tregua cómplice con llamados a “castigar” en el 2017 con el voto.
Esa realidad se reconoce en la declaración del acto de Atlanta, sin embargo el mismo da una respuesta equivocada.

Por un gran Encuentro para impulsar la lucha

En nuestra opinión, es preciso concentrarnos en impulsar esa unidad, con una política amplia. Y por eso, el acto no es la respuesta adecuada.
Es necesario –y están a tiempo de lanzar la propuesta en el Acto- impulsar desde las comisiones internas y sindicatos en los que los partidos del FIT tienen influencia, a un gran encuentro de todos los que quieren unirse para enfrentar los planes patronales del Gobierno. Un Encuentro que no se limite a los votantes o simpatizantes del FIT, sino que abarque al conjunto de los luchadores, incluyendo a quienes aún se consideran peronistas, pero no encuentran un apoyo en ninguna de las fracciones del peronismo. El Acto de Atlanta no llama a esos luchadores –o los llama con la condición de que apoyen al FIT- y tampoco a otras expresiones de la izquierda que no son parte del FIT. Para la tarea de preparar la lucha contra el Gobierno, para impulsar la huelga general, para coordinar los conflictos y enfrentar la represión, este acto es restrictivo.
Es un acto electoralista, que orientará en la pelea por el voto presentándose como “una alternativa de izquierda” para las elecciones del 2017. Es decir, un acto que ubica como estrategia la pelea por más diputados de izquierda. Es la orientación explícita con la que gran parte de los militantes del PO, del PTS y de IS están invitando al acto.
Por eso, el PSTU no concurrirá a este acto. Tomamos esta decisión, con la intención de empujar un debate: ¿Cabe a la izquierda realizar el primer acto electoral de las elecciones del año próximo, adelantándose a los partidos patronales? ¿Eso no ayuda a la estrategia de canalizar toda la oposición al terreno de las elecciones? ¿No ayuda a la tregua que, con la misma estrategia, impulsan la cúpula de la CGT y el kirchnerismo?

El debate comenzó

Muchos compañeros se sorprendieron por nuestra decisión. En primer lugar, porque nos han visto sumarnos durante la pasada campaña electoral con fuerza a la pelea por el voto al FIT. Algunos, la consideraron equivocada, y nos dicen que “el PSTU debería participar del acto, dando su posición”. El PSTU ha decidido no convocar a este acto porque lo consideramos equivocado, pero aun si estuviera presente, no tendría ninguna posibilidad de eso, por la razón de que los partidos del FIT se lo impiden, tal como viene sucediendo en los diversos actos desde hace tiempo. Creemos que esta es la mejor manera de hacerlo.
Otros compañeros nos dicen que “el PSTU tiene razón, es un acto electoralista, pero es lo único que hay”. Y que por eso concurrirán.
Y otros tantos nos dicen que están de acuerdo, y que no irán a ese acto, aunque en las próximas elecciones posiblemente voten al FIT.

Luchemos juntos, y continuemos el debate

La intención de esta carta es abrir un diálogo con quienes compartimos día a día la lucha.
Consideramos al FIT una herramienta electoral valiosa a través de la cual hemos dado y posiblemente seguiremos dando combate en ese terreno a las variantes políticas patronales. Participamos de la Conferencia de Prensa que anunció el nacimiento del FIT, en abril de 2011, y apoyamos al Frente en las diferentes elecciones, incluso colocando a nuestros camaradas mas representativos en las listas.
El FIT fue y es un acuerdo electoral. Nunca participó de modo unificado en las luchas, ni en los procesos sindicales, ni en los posicionamientos sobre hechos internacionales. Es así, porque los partidos que lo componen expresan proyectos diferentes, y hasta contrapuestos. Esa es la razón de fondo por la cual, cada vez que la lucha de clases “apretó”, el FIT se dividió.
Ni siquiera logró nunca reunir en un solo espacio a los activistas sindicales que militan en sus partidos, para resolver una participación común en determinados momentos. Ni antes contra el gobierno kirchnerista, ni ahora contra el macrismo, como sus propios dirigentes lo reconocen.Como ejemplo, cuando el 5 de marzo de este año a iniciativa de diferentes sindicatos con nuevas direcciones se intentó reunir un Encuentro en Racing, las disputas entre los partidos del FIT lo abortaron a último momento.
No estamos en contra de que el FIT realice actos electorales. Y posiblemente participemos en ellos. Pero eso debe ser en vísperas de las elecciones, y no hoy, cuando lo que se impone es la necesidad de la más amplia unidad de los que quieren luchar, no importa lo que vayan a votar el año que viene.
Llamamos a todos los luchadores, vayan o no a este acto, a impulsar juntos esta tarea que la realidad nos exige.

LOS DIRIGENTES HABLAN

¿Qué es el acto de Atlanta? Es importante ver qué dicen del acto sus convocantes.
Para Jorge Altamira :“Atlanta representa, objetivamente, una autocrítica política. El FIT estuvo ausente, en cuanto tal, del escenario político a todo lo largo de un año de transición excepcionalmente crucial”.
Continúa: “…O sea que es una iniciativa que sigue encuadrada en el inmovilismo. (…). Sería como un paro de la CGT: aislado y sin continuidad. El FIT va al acto con una declaración política muy larga, pero sin un plan de lucha para crecer como dirección política de los trabajadores”.
Este artículo se da en el marco de la pelea encarnizada entre PO y PTS por la hegemonía dentro del FIT. Esa pelea se trasladó al terreno de los afiches, donde cada partido propagandiza el acto, nombrando solo a sus propios oradores. El acto tiene un contenido de interna electoral, e intenta salir del “inmovilismo”, iniciando la campaña electoral.
Altamira no comprende que el FIT es solo un acuerdo electoral, y pretende transformarlo en una herramienta para “conquistar más y más trabajadores para una lucha de clase independiente, y capacitarlos de este modo para que determinen la salida a las crisis capitalistas con métodos revolucionarios”. Eso solo puede significar dos cosas: o el FIT puede llegar a ser la herramienta revolucionaria, o eso se logrará cuando el PO se adueñe completamente del FIT.
La visión del PTS es similar.
Por su parte, IS defiende que el acto no es electoralista con argumentos que indican lo contrario.
Giordano dice, refiriéndose al MST: “Sorprende que este partido profundamente electoralista critique al acto del FIT, casualmente cuando está llamado en un año donde no hay elecciones, que no tiene por objetivo proclamar candidaturas, ni nada que se le parezca”. Es cierto que el MST es un partido electoralista. Pero eso no hace a la polémica.
Para IS, el FIT siempre ha sido un acuerdo electoral. Pero hará un acto en un año que no es electoral. Eso demuestra que están en una dinámica de lucha electoral permanente. El hecho de que no proclame candidaturas, es completamente secundario. ¿O los oradores centrales de este acto no son y serán en 2017 principales candidatos del FIT?

http://www.po.org.ar/prensaObrera/1435/politicas/adonde-va-el-frente-de-izquierda
El Socialista – 10-11-16.

 

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18 noviembre, 2016

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