Medidas de Maduro: típico ajuste neoliberal contra los trabajadores

Escrito por pstu

27 febrero, 2016

Las medidas anunciadas por el presidente de la República no constituyen una solución a la crisis económica que vive el país y que padecen especialmente los sectores pobres y marginados de la población y los trabajadores. Todo lo contrario, constituyen un conjunto de medidas en la dirección de liberalizar la economía, ante el fracaso del descontrol corrupto de las divisas y precios, favoreciendo a unos pocos.

Luego de más de dos meses desde que el resultado de las elecciones le dio una cachetada a la fantasía en que vivía el gobierno, se anunciaron las siguientes medidas:

A- SISTEMA ALIMENTARIO:
1. Creación de una sola Corporación Productiva
2. Restructuración de Abastos Bicentenario (que “se pudrió) y sustituirlos por Distribuidores Comunitarios, al igual que Mercal y PDVAL.
3. Nuevo Sistema de Bodegueros y Creación de distribuidores Comunitarios a Cielo Abierto.
B – NUEVO SISTEMA de PRECIOS:
Revisión y “sinceramiento” del Sistema de precios en base a costos reales. En principio, aplicando a los 100 productos más usados por la población. (…)
C – Aumento del precio de la gasolina (…)
D – EL NUEVO SISTEMA de DIVISAS:
a ) Plan Nacional de Divisas para cumplir las necesidades del País
b ) Defensa del Precio del Petróleo
c ) Ingresos por Nuevas Exportaciones
d ) Inyección de Divisas en el Sistema Financiero Venezolano (…)
E – PLAN de EMPLEO SALARIOS y PENSIONES:
a ) Inversión en Obras Públicas para generación de empleo
b ) Aumento de Sueldos y Salarios 20% y Cesta tickets 2,5%. Salario mínimo pasará de Bs 9.650 a Bs 11.700 Cesta Ticket de Bs 6.750 a Bs 13.275. ( a partir del 01-03-2016).
c ) Creación de la Tarjeta para las Misiones

Un duro golpe al bolsillo de los trabajadores

Todas estas medidas, independientemente de su justificación y de los anuncios sociales de las mismas, tienen la finalidad de mantener el control político, a la par de iniciar el desmontaje del control económico burocrático y corrupto, para ir hacia una economía más liberal, donde el objetivo fundamental es que los empresarios tengan más libertad de fijar precios, de explotar a los trabajadores y de producir lo que dé más ganancia.
La devaluación, aunque no se sabe si responderá a la demanda de los empresarios, ya de por sí, constituye una tremenda devaluación en la tasa destinada a alimentos, salud y producción estratégica, lo que incidirá directamente en los nuevos precios de los que se importen o requieran insumos importados para su elaboración en el país.
El aumento de la gasolina, aunque aún no alcanza el precio internacional, significa un 1300% en la de 91 octanos y del 6000% en la de 95 octanos aproximadamente. Es una prueba de ensayo para superar ese tema tabú, originado por sus efectos en 1989, con la insurrección popular llamada Caracazo. Una vez establecido, sucesivos aumentos podrán implementarse más fácilmente. Por otra parte, la generalizada corrupción en el gobierno, en las misiones y PDVSA, no va a garantizar su buen uso. (…)

Se profundizará la crisis

El resto de las medidas, de reestructuración del sistema de distribución, de aumento de la inversión en obras públicas, de impulso de la inversión productiva (inclusive atrayendo capital venezolano en el extranjero), son medidas fantasiosas, que se han repetido a modo de engaño en el pasado y que sólo favorecen a los grupos de poder que tienen el control de la distribución y de las finanzas, dentro de la corrupción generalizada y la impunidad en que está sumergido el país. Esto no cambia aunque quieran demostrar que tienen un “plan contra la corrupción” Ni con las recientes detenciones de gerentes de instituciones alimentarias, las cuales evidencian lo alto que apunta la corrupción y que sólo es la punta del iceberg donde seguramente están involucrados ministros y otros altos personeros del gobierno.
Los aumentos de salario e implementación de tarjetas de subsidio directo muestran, al mismo tiempo, la necesidad de tomar medidas urgentes para mitigar el rápido empobrecimiento de los trabajadores, el progresivo deterioro del salario ante el bono de alimentación (que lo supera ilegalmente) y lo insuficiente del monto ante una inflación que supera el 200% (380% sólo en alimentos en 2015, según el BCV) y que la misma devaluación y aumento de la gasolina disparará aun más.

La MUD y los empresarios quieren mucho más

Por otra parte, la oposición de derecha y los empresarios, con ligeras diferencias, están de acuerdo con las medidas, “van en dirección correcta” dicen. Pero quieren más. Saben que el gobierno está acorralado entre la disminución de su popularidad, el descontrol de la economía y las ganas del sector tradicionalmente hegemónico de la burguesía de retomar el control del Estado y la renta petrolera. Y por eso seguirán presionando hasta lograr la liberalización de los precios, las modificaciones en la LOTT para “aumentar la productividad” y que los favorezcan aún más, etc. (…)
Los burócratas de la Central Bolivariana de Trabajadores ya han aplaudido las medidas, como focas al servicio de su amo.
UNT y la CTV quieren pasar agachados para lavarse las manos, lo que equivale avalar las medidas por omisión (quien calla otorga).

Contra las medidas y por un plan económico de emergencia concebido y ejecutado por los trabajadores

Los trabajadores no podemos ser más observadores pasivos o mirones de palo ante la crisis económica y política que vive el país. (…)
Debemos dar un paso al frente y empezar a tomar decisiones y acciones que garanticen un mejor destino para nuestras familias. Si somos capaces de conjunto producir electricidad, distribuir agua, producir gas y gasolina, construir viviendas, carreteras, vehículos, sembrar, cosechar y transformar alimentos, entonces somos capaces de salir de la crisis en las que nos sumergió un gobierno que se llena los bolsillos mientras nos miente al decir que construye el socialismo.
Pero ello sólo es posible si nos unimos de manera democrática para intercambiar opiniones y elaborar entre todos un plan de emergencia económica que, en nuestra modesta opinión debería comenzar por:
Declarar el cese del pago de la deuda externa (recientemente el gobierno pago 1600 millones de dólares solo en intereses de la deuda, y un total de 27 mil millones, mientras nos morimos de hambre y por falta de medicinas), para destinar ese dinero a un plan de inversiones productivas de alimentos, medicinas y demás bienes de primera necesidad.
Auditoría Pública sobre endeudamiento y entrega de dólares diferenciales para importar.
Implementar un impuesto a los grandes capitales
Eliminación del impuesto sobre la renta para los trabajadores, excepto aquellos que cumplan funciones patronales (gerentes o equivalentes)
Reducción de salario de diputados y altos funcionarios del gobierno (directores, viceministros, ministros, vicepresidentes y presidente). ¡Qué ganen como un trabajador!
Inventario de necesidades familiares verificables para establecer un plan nacional de producción prioritaria a ser coordinada entre los trabajadores de las diferentes ramas industriales y agropecuarias.
Monopolio del comercio exterior y nacionalización de la banca bajo control de los trabajadores para garantizar el uso eficiente y productivo de las divisas y finanzas.
Revisión del estado de los proyectos productivos y empresas del Estado para establecer responsabilidades y acciones para su culminación y puesta en operaciones.
Nacionalización de las principales empresas estratégicas (por ejemplo, Polar, Cargill, Procter and Gamble, Colgate-Palmolive, Nestlé) bajo control de los trabajadores
Éstas y otras medidas deben surgir de un Encuentro Nacional de Trabajadores, donde asistan delegados electos democráticamente en sus sectores de trabajo, sindicatos y demás organizaciones gremiales. (…)

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Escrito por pstu

27 febrero, 2016

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